CASTIGAR A PENSAR, TAMBIÉN ESTÁ MAL.

el rincon de pensar maloNo se si en el titulo se nota el rintintin. Cada día que pasa, a pesar de llevar más de 20 años trabajando 8 horas diarias con niños de entre 4 meses y 3 años, después de haber tenido dos niñas preciosas, me doy cuenta que las cosas no son como nos las han contado ni como las hemos leído. He pasado por todas las fases, admiración a lo que los profesores me decían en educación infantil, sorpresa al darme cuenta de nuevos métodos que leía en libros. Todo parecía muy lógico y encajaba con lo que yo creía que era la educación, con el tiempo, fui cambiando lo que había visto hecho y aprendido, por lo que yo iba viendo día a día. Según como era cada niño. Nos dicen que hay que poner limites, pero sin gritar y sin enfadarse, hay que dejarles llorar para que se hagan duros… Hoy ya no he podido más, cuando en un artículo del El País, leía que el rincón de pensar, es una tortura para los niños. Y la persona que nos lo dice, ¿da alguna opción? No, pero se queda más a gusto que nadie. 

Pero, ¿cómo educo a mi hijo?

Es una buena pregunta y lo que me he dado cuenta, es que en los últimos 30 años, hay mucha gente que se ha hecho de oro contestando a esta pregunta alegremente. Dando consejos, en la mayoría de los casos con lógica, pero sin pensar en absoluto lo que están diciendo. Eso si, dando lo que dicen como la verdad absoluta. (La verdad, es que yo, también soy culpable de ello, aunque yo no he ganado dinero con ello, jejej.)

Ni los niños son iguales, ni los padres son iguales. Cuando hablo con padres, suelen decir que sus padres, lo habían hecho genial, que estaban encantados como habían salido ellos.

No hay una forma de educar bien. Hay muchas formas de educar bien.

Es la obsesión de estos años de hacerlo todo perfecto y más con nuestros niños. Pero, tenemos que tener en cuenta, que los tiempos no son como antes. Desde la generación de nuestros padres a nosotros, habíamos dado una zancada de diferencia, la televisión, la incorporación de la mujer al trabajo, los nuevos ordenadores (el Pc con el monkey island…) Pero, nos encontramos con un problema muy diferente, de nosotros a nuestros hijos, el mundo ha dado 10 zancadas y más grandes. (la sociedad, la vida, el mundo, no tiene nada que ver a lo que era cuando nosotros eramos niños, no tenemos ni idea que le pasa a un niño que desde los 2 años está enganchado al móvil o a la tablet, yo hago especulaciones, pero no tengo ni idea, ni yo ni nadie, por que aun no ha pasado. Debemos de dejar de comernos tanto la cabeza, la educación es probablemente lo más importante que podemos aportar al mundo, educar y enseñar a nuestros niños. Y no debemos despreciarlo, pero lo que si debemos tener es opinión y confiar un poco más en nosotros mismos. Está claro que no podemos luchar contra la tele o los videojuegos, debemos adaptarnos y ver lo que nosotros consideramos será bueno para nuestros hijos. No por que lo diga un doctor o un psicologo, que seguramente haya estudiado mucho, pero a la hora de la verdad, ha convivido con un par de niños como máximo y seguro que tenía tanto trabajo que no tenía tiempo ni para atenderlo. Y con sus pacientes han pasado una hora a la semana durante unos meses.

No al rincón de pensar.

Todo esto viene, a cuenta de un artículo de El País, en el que pone alegremente al rincón de pensar como una tortura para el niño. Que le vamos a hacer, hoy en día todo es torturar a los niños. La verdad, es que yo lo utilizo con mis hijas, cuando hacen algo, las riño y las digo que piensen en ello y que cuando ellas quieran, vengan a mi y hablamos de lo que ha pasado y me cuenten su punto de vista. Estoy hablando de niñas de 2 y 3 años. No les pido que me den explicaciones difíciles, solo que pasen un tiempo pensando en lo que han hecho, a esta mujer que piensa que los niños son tontitos y no saben lo que hacen y mucho menos pensar. No se que decirla, la verdad, más que no tiene ni idea de lo que es un niño. Los niños son muy listos y que no sepan hablar bien o les cueste expresarse o no se entienda lo que dicen, ellos saben lo que ha pasado y te aseguro que piensan, unos más que otros, ya que no hay dos niños iguales, pero, desde el año y medio, todos los niños saben reflexionar y lo hacen.

Me gustaría ver a esta mujer yendo a recoger a su niño al colegio con otro más pequeño en brazos por que está cansado y no puede casi andar, tener que ir corriendo a casa para preparar la comida y salir corriendo otra vez al trabajo. Cuando el niño decide ese día que no quiere andar, es más que además le da por tener una rabieta y se tira en el suelo, por que ese día ha sido así, es algo normal. ¿Cual sería la forma de solucionar el problema? Por que yo he probado con por favor, mamá está cansada, incluso con algo que de verdad odio, el chantaje, pero te das cuenta que el niño se va haciendo más fuerte, al ver que tienes pocas armas para contrarestar su rabieta. La dulzura y el cariño son esenciales, vitales, lo básico para cualquier educación, pero por desgracia como diría Homer, no vivimos en el país de la piruleta en la casa de la gominola. Los niños tienen que aprender y pasarán un tiempo retando lo que digamos y hagamos para establecer los limites. Si no le marcamos limites (y hablando con dulzura que también hay que hacerlo, pero en un momento en que razona, no cuando está en una rabieta) ya sabemos lo que les ocurre, se llamarán déspotas y tiranos.

Yo actualmente utilizo uno de los método de Osho (por que coincide en lo que ahora pienso), el cual le llama el muro. Ignorar (seguro que la escritora dice que es lo peor que se le puede hacer, sentirse ignorado por sus padres. Señora, es en un momento puntual, por una circunstancia, en cuanto pase, hablaremos y le daré mil besos y abrazos, mientras la digo que la quiero una y otra vez.) Y desde luego no siempre puedo utilizarlo, que me decís, cuando uno de los hermanos, está mordiendo al otro. Y le decimos lo mal que está morder, la inoculamos un poco de empatía, pero no es instantáneo, seguramente volverá a morder y así día tras día, es un caso común que me comentan muchas madres. Qué hacemos, y si estamos lejos de ellos y vemos que un hermano va a morder al otro, ¿Podemos gritar para que no pase?

Va siendo hora de relajarnos y darnos cuenta de que somos humanos y como tal nos equivocamos en muchas ocasiones. No le demos tanta importancia, quieres que de verdad los niños no tengan tantos traumas, apaga la televisión, que solo con los anuncios, los niños habrán visto más violencia y sexo de lo que nosotros lo hicimos hasta los 15 años. Eso si que marcará la vida de tus niños, aunque a eso se le da poco titular en los periódicos principales, al fin y al cabo son parte de los medios y no les interesa. Ya que sus anunciantes no lo iban a ver con buenos ojos.

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